Una historia de solidaridad sin fronteras
En los años 90, en plena guerra de los Balcanes, bajo el nombre original de
“Sarajevo, corazón del mundo” nace nuestra asociación
con un objetivo urgente: enviar alimentos y ayuda básica desde España a quienes
lo habían perdido todo en la antigua Yugoslavia.
Aquellos primeros pasos marcaron el inicio de un viaje que ya suma décadas
de compromiso.
Primera etapa: De la emergencia a la reconstrucción:
15 años en Bosnia
La guerra terminó pero quedo la devastación. Por eso, iniciamos un programa
de apadrinamiento de niños en situaciones familiares críticas,
ofreciendo apoyo económico y moral a familias de Bosnia-Herzegovina durante
casi 15 años de dura posguerra.
Desde el primer día, tuvimos claro que nuestra ayuda se entregaría sin mirar
etnias, credos, sexos ni razas. Nos movió, sencillamente, el
denominador común de la solidaridad con el más necesitado.
Con los años, afortunadamente, la situación en la zona se fue normalizando.
En 2007, sabiendo que el proyecto había cumplido su ciclo y alcanzado su
madurez, cerramos esa etapa (asegurando el respaldo temporal de las familias
más vulnerables) para mirar hacia nuevos horizontes.
Segunda etapa: Un nuevo nombre, el mismo espíritu:
Destino Perú
Lejos de disolvernos, decidimos aprovechar la experiencia y la
infraestructura que ya teníamos. Nos transformamos oficialmente en “CORAZÓN DEL MUNDO”, ampliando nuestros estatutos para
poder llevar ayuda a cualquier rincón del planeta donde hiciera falta.
Y el siguiente destino no tardó en llegar. Muchos de nuestros miembros
llevaban más de 12 años colaborando a título personal con un proyecto admirable
en América del Sur. Así que decidimos volcar nuestra energía institucional en
él.
Hoy en día, centramos nuestros esfuerzos en apoyar a la “Comunidad de Niños Sagrada Familia”, una casa de
acogida y educación en Perú dirigida por Miguel Rodríguez
Candía. Este hogar atiende actualmente a más de 800 niños, niñas y
adolescentes (desde recién nacidos hasta los 17 años) que han vivido
en la calle y que hoy tienen una oportunidad de futuro gracias a la educación y
el afecto.
La casa de acogida subsiste fundamentalmente gracias a las aportaciones
económicas que llegan del exterior. Cada granito de arena cuenta para que estos
800 menores sigan teniendo un refugio seguro y un mañana prometedor.
¿Nos acompañas?
Nacimos en los Balcanes, hoy estamos en Perú, pero nuestro motor sigue
siendo el mismo: ser un canal transparente y activo para mejorar la vida de
quienes más lo necesitan.
Si quieres formar parte de esta historia, ¡te damos la bienvenida a Corazón del Mundo! Escríbenos ongcorazondelmundo@gmail.com












